viernes, 7 de octubre de 2022

¿Trump maquillará los datos climáticos?

El cambio climático seguirá avanzando mientras continúen desaforadas las emisiones de efecto invernadero.


¿Trump maquillará los datos climáticos?
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Los tres años consecutivos de récord de temperaturas a nivel global, desde 2014 hasta 2016, son interpretados por los científicos de forma inequívoca: estamos ante una clara tendencia de calentamiento global.

Sin embargo, también apuntan que no es necesario que los datos climáticos se apoyen en un constante aumento de temperaturas. En otras palabras, el hecho de que en los últimos tres años se hayan batido récords en el mercurio no es una condición necesaria, ni mucho menos suficiente para que la ciencia concluya que el cambio climático está aquí y sigue avanzando.

Es más, el fenómeno de El Niño supuso un calentamiento que se sumó al que proporcionó el mismo cambio climático, dando como resultado unas temperaturas que no hubiesen batido récord alguno de no haber contribuido éste a su subida.

Así las cosas, el diagnóstico del cambio climático es una cuestión compleja, al que solo puede llegarse teniendo en cuenta una suma de factores muy distintos, utilizando a su vez modelos climáticos.

Los tres años consecutivos de récord son claves para entender hasta qué punto está acelerándose el cambio climático, pero al mismo tiempo se trata de una tendencia que no tiene por qué continuar. De hecho, los pronósticos para el 2017 no son de récord, puesto que El Niño ya ha finalizado y, fundamentalmente por esta razón, se espera un año más fresco.

La lectura es sencilla. Del mismo modo que es cierto que el cambio climático contribuye a que durante varios años cálidos por otras causas se rompan récords históricos de forma sucesiva, el hecho de que éstos no sigan produciéndose no es en modo alguno un síntoma de que el calentamiento global se haya ralentizado.

La ciencia ha avanzado que los pronósticos para el 2017 no son de récord, puesto que El Niño ya ha finalizado y, especialmente por esta razón, se prevé más fresco que los últimos.

Mucho matiz se precisa para entender un término tan complejo como es el cambio climático, hay que reconocerlo, lo cual supone una barrera para su difusión mediática. Y lo cierto es que los enemigos de las sociedades bajas en carbono, ese objetivo al que hemos de tender, sí o sí, aprovechan esta complejidad para afirmar falsedades.

Conforme la ciencia va avanzando y respondiendo a los grandes interrogantes que dificultan una completa comprensión del cambio climático se va combatiendo también esta clase de actitudes, por otro lado interesadas.

Con la llegada al poder de Donald Trump se teme un uso y abuso de este tipo de confusiones. No solo se espera un maquillaje de cifras para justificar políticas que sigan apostando por los combustibles fósiles, sino también torticeras interpretaciones al respecto.

Por suerte, no será suficiente con controlar o, mejor dicho, censurar los datos de las agencias estadounidenses como la Agencia Oceánica y Atmosférica Americana (NOAA) y la NASA. En el mundo hay otros emisores de datos y analistas del mismo nivel en países como Reino Unido o Japón, pongamos por caso, cuyo grado de confiabilidad permitirá llevar a cabo un necesario contraste de los datos que aporten aquellas.

Por lo tanto, tengamos en cuenta que la información es poder y la ciencia nos ha alertado de dos cosas importantes de cara a entender el avance del cambio climático durante el próximo año. En primer lugar, resumiendo lo apuntado, se afirma que no se prevé un aumento de la temperatura media, pero el cambio climático seguirá avanzando, puesto que las emisiones no cesan.

Por otro lado, los datos de las agencias que hasta ahora estaban al pie del cañón, haciendo luz sobre el cambio climático de un modo riguroso, probablemente empezarán a no dedicarle tantos recursos, al tiempo que nos ofrecerán una visión muy distinta y apuesto a que poco fiel a la realidad. Dicho queda.

@leonidaskenner

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