domingo, 14 de agosto de 2022

Entraron en tropel y salieron a la carrera

La verdad es que, estas cosas, en días de confinamiento, chocan un poco; aunque, este caso, choca por el número de protagonistas, la situación de los mismos y la realidad que acontece.


Entraron en tropel y salieron a la carrera
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Lo cuentan desde Policía Nacional de Alicante, donde han arrestado a 5 chavales, de entre 18 y 22 años, quienes, al parecer, habían irrumpido en un domicilio de la zona norte de la ciudad, con tan poco sigilo que alertaron a los vecinos; han sido ellos los que dieron aviso al 091, de que había gente en el inmueble, probablemente con ánimo de robar, ya que el piso estaba vacío. Los agentes acuden y se encuentran al quinteto que huye a la carrera, entre calles, hasta que les dan alcance, les engrilletan y a comisaría, hasta que le cuenten al juez qué hacían y de qué escapaban. Poco han robado, a tenor de la prisa con la que se supone abandonaron el lugar del suceso, pero probablemente hayan dejado destrozos. Si digo que los chicos son argelinos, es posible que se nos vaya la olla, y en vez de pensar en la situación de los menores que llegan a España, son albergados hasta la mayoría de edad y puestos en la rúa cuando la traspasan; pues en vez de ahondar en una solución para estas vidas y aplicarla ya, pongamos la crítica fácil sobre sus cabezas, por su origen y por sus actos, en este caso, todavía no probados.

No es razonable que en día de estado de Alarma, se junten 5 y planeen saquear la vivienda del prójimo; porque 5 son muchos y poco silenciosos, y allanar un domicilio es delito; tampoco es razonable que quien fuera presidente del Gobierno, se pasee todos los días, con andar ligero, por los alrededores de la urbanización de lujo donde reside, gracias a dos pensiones que pagamos entre todos los que sí estamos en casa, sin gimnasio, ni jardines, ni escolta personal, ni favores de amiguitos agradecidos. Que estos chavales hagan el memo, porque no tienen más que un presente de pobreza y soledad y un futuro de nada, está mal y castigado; pero que un sujeto de la élite económica nos envíe su personal corte de mangas, cuando lo tiene casi todo (menos respeto a la sociedad que él gobernó) y en un alarde reincidente, se muestre con ‘El traje del rey’, pues se lo van a tener que mirar y en ello están los del Ministerio de Grande Marlaska, a los que ya ha puesto en un indecente aprieto, porque muchos han tenido trato personal y otros sienten pudor de ir a su casa e interrogarle, ante imágenes que no dejan lugar a dudas, a la vez que le retratan y nos recuerdan que de los lodos que sembró, tenemos muchos barros contra los que luchar. En fin!, que mientras guardias civiles y policías patrullan por todas partes, para que cumplamos las órdenes, no hay ni uno solo que se pase por la calle del ex, o eso parece.

 

El resto de sucesos son la evidencia de la verdad: una pareja que ha ocupado, a lo lardo de los días, varias viviendas en Huesca, a falta de solución habitacional, y un camellito arrestado con cocaína; un pitufo pillado en el parque con algo de mondongo, listo para sus clientes (en Melilla); y luego están los pillos en la red, esta vez, alerta Policía Nacional, te envían un mail, para chantajearte argumentando que has visitado web porno, pero que si les pagas 1.000 dólares en bitcoins, no se lo dicen a nadie; en la creencia de que a alguien le importa qué hace cada uno con sus 24 horas de hogar o similar. Estafa; bueno, si cuela, cuela. Total: nada nuevo bajo el sol, o bajo este abril de aguas mil, que iguala a los que tienen huertina en el patio, con los que viven en piso: todos encerrados y sin poner lavadoras (hoy, tormentas de granizo).

Sea como sea, hay que mirar hacia adelante, porque la escuálida cuenta corriente obliga a reinventarse: el hambre, aprieta, y este coronavirus trae mucha y mucha necesidad; la misma que siempre golpea a los de siempre; es, como si la base de la pirámide social fuera el saco al que machacar, haga lo que haga, porque lleva el síndrome de la indefensión aprendida, sin tratamiento alguno, con ‘normalidad’ absoluta; el que quiere ascender siempre tiene la puerta del delito abierta, la misma que desde abajo vemos que cruzan muchos de los de arriba, a los que, además, les viene a tocar la lotería varias veces al año. Los que no traspasan el cubículo, los que tienen el cinturón tan apretado como lleno de agujeros, vamos a echar el bofe, en esta travesía del desierto que ya está encima. Sólo podemos confiar en que los miles que curran en la Administración crucen datos, investiguen y discriminen, para enviar las ayudas a quienes sí las necesitan y no tapan ingresos y propiedades, y les lleguen antes de ayer, porque mañana es demasiado tarde.

Oh! Casi cierro esta página del ‘Diario de una cuarentena por una sesentona’, sin aludir al tema de las ‘residencias’ de mayores; porque, vamos a ver, hasta donde sabíamos, los ancianos pagan su estancia con la pensión íntegra; en algunos casos, parece que entregan bienes (inmuebles, joyas, más dinero), para cubrir el gasto, y ahora nos informa Jesús Maraña (infolibre.es), de que están subvencionadas con dinero público ¿eh?; y encima con falta de personal y personal formado on line (en algunos casos), a los que pagan cuatro céntimos por contratos basura; y cuando precisan médico acude uno de la SS (Sanidad) ¿eh?, y piden todo tipo de material, porque no tienen ni de esto, ni de aquello…, pero, entonces ¿Qué hacen con la pasta?, ¿nadie revisa las contabilidades de estos negocios?

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