domingo, 7 de marzo de 2021

El "mando único" que maneja al Dépor

En un nuevo artículo firmado por el expresidente del Dépor explica que el club se encuentra en la actualidad ante el cambio más importante de sus 114 años de historia


El "mando único" que maneja al Dépor
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En un nuevo artículo escrito por Augusto César Lendoiro ha bautizado a Juan Carlos Escotet, como cabeza visible de Abanca, nuevo proietario del Deportivo en un 78% de su capital social, como el "mando único" tras el volantazo que ha dado la gestión del club al obligar a los anteriores gestores a ponerse a un lado y reconfigurar el consejo de administración con la fórmula de la cooptación. 

Para el ex presidente del Dépor las victorias son un bálsamo y las que dan la verdadera tranquilidad a un club de fútbol. Victorias que habían desaparecido en las últimas semanas, incluso con el cambio de entrenador. Sin embargo, ha sido un cambio drástico en el consejo de administración el que trajo, casualmente, un resultado positivo en el marcador, más allá de un empate. "Las cosas habían llegado a tal punto que a los deportivistas solo nos preocupaba ganar, ganar como fuese pero ganar. Eran demasiadas las semanas, en este infierno que es la Segunda B, sin vencer, sin jugar bien, sin marcar un gol.... como para que la recién llegada mayoría accionarial soportase esa presión mediática y social que generan los malos resultados y no se cobrase su segunda víctima -la primera, según el presidente Vidal, habría sido el,despido de Fernando Vázquez- destituyendo a la práctica totalidad del Consejo", razona Lendoiro.







La experiencia acumulada sobre la silla eléctrica de la presidencia de un club de fútbol, y en particular el del sillón noble de la Plaza de Pontevedra, de Augusto César le dicta ejercer la cultura Zen: controlar la situación con sosiego y tranquilidad, como si el club estuviese inmeso en un litro de nitroglicerina. Pero la actualidad del día a día en el Deportivo se precipita sin tiempo para hacer la digestión del último acontecimiento. Los resultados engullen las noticias inmediatas y precipita otros acontecimientos aceleradamente, sin tiempo para respirar. El ex dirigente deportivista se queja de esa precipitación y sobre todo de que desde Rúa Nova, sede de Abanca, no se le escuche ni se le lea. Que no se le tenga en cuenta. "Había caído en saco roto mi petición de otorgarles tan solo unos días de febrero de tranquilidad -el tiempo necesario para conocer la clasificación real, tras la disputa de los encuentros suspendidos en su día- y después tomar, si era necesario, las decisiones drásticas pertinentes. En fin, tener esa serenidad que se precisa en los situaciones más difíciles", ha explicado en un artículo enviado a la prensa.

La probeta de nitroglicerina, para Lendoiro, la ha hecho explotar Escotet con su revolución, que analizado con el ojo clínico del ex presidente supondrá un nuevo error en el rumbo por ahora incierto del club. "No fue así. Explotó la bomba anunciada días antes y solo el tiempo nos dirá si la decisión fue acertada. Yo creo que no, aunque el cambio se veía venir desde antes, pero lo que no puede negarse es que el “mando único” deportivista debutó con una victoria sobre el Guijuelo, que ha servido de bálsamo y ha generado la renovada ilusión de todos los que nos debemos a los colores de nuestro club, que pensamos que aún estamos a tiempo de alcanzar el único objetivo de la temporada: lograr uno de los puestos que nos den posibilidad de ascender a la Liga SmartBank, la categoría mínima en la que debe jugar el Deportivo", apunta. 







El Deportivo se juega la vida esta tarde ante el Rácing de Ferrol en la Malata. Es sin duda una de las primeras grades finales de la temporada. Un traspies sería fatal para sus intereses. Lendoiro habla de cuatro finales. Pero no hay final sin superar con victoria la primera, ya que las oportunidades para aspirar a ascender o a quedarse en la 1ª Federación son ya muy difusas. Cada partido que pasa sin victorias al Dépor se le complica su futuro. Por eso Lendoiro, emulando al destituido Fernando Vázquez, le pone deberes al equipo. "Para ello es preciso ganar los cuatro partidos pendientes, o al menos tres y rezar, pero estoy convencido que es algo que no solo se le puede pedir, sino que se le debe exigir a una plantilla que está años luz de dar el nivel que por curriculum y coste les corresponde. Sobran ya las frases hechas y grandilocuentes de técnicos y jugadores, porque ya solo queda demostrarlo en el terreno de juego frente a equipos que están muy lejos del presupuesto y de la teórica valía de nuestros futbolistas".

A pesar de las dificultades, por el mal estilo de juego del equipo, la ineficacia asombraosa de sus delanteros y el desordenado y constante cambio de plantemaientos, el ex mandatario herculino no pierde la emotividad sobre su equipo. "Ahí radica mi esperanza de realizar un gran final de competición que haga posible el objetivo, porque nuestra clasificación no es debida a mala suerte, arbitrajes ... sino, de forma exclusiva, a nuestro bajo rendimiento, ya que considero netamente inferiores a nosotros a más de uno de los equipos que nos superan en la tabla", sostiene.







Sobre el relevo en el Consejo, Lendoiro subraya el mando en plaza que ya ejerce de forma sigiifcativa Escotet, que desde la sede de su banco teledirigirá el presente de la entidad. "Y eso lo vamos a afrontar con un nuevo Consejo por cooptación, presidido por Antonio Couceiro, designado de forma exclusiva por el accionista mayoritario, sin pasar por Asamblea General, pretendiendo ofrecer una engañosa bicefalia en el club, cuando es indudable el liderazgo absoluto del “mando único”.

Lendoiro cree que la responsabilidad de haber promovido el drástico cambio de ejecutivos es una decisión valiente ya que Escotet queda expuesto ante el rumbo que coja a partir de ahora la entidad. "Un “mando único” sin duda valiente, porque Juan Carlos Escotet, se presenta ante los deportivistas a pecho descubierto, tras abandonar por el camino dos escudos tan valiosos como el de Fernando Vázquez, entrenador carismático del club, y el de Fernando Vidal, presidente elegido hace tan solo un año en Asamblea por miles de accionistas. Es intentar el más difícil todavía, intentando emular a la gran Pinito del Oro con su triple salto mortal desde el trapecio... y sin red".

Según Lendoiro, la decisión de Abanca, como propietaria mayoritaria del club, supone el cambio más importante de la historia del club desde su fundación. "El ritmo es vertiginoso. Casi sin darnos cuenta, estamos asistiendo al cambio más profundo en el Deportivo en sus 114 años de historia. En ese tiempo hemos pasado de tomar los socios las decisiones trascendentales del club, a ser tomadas desde 1992 por 25.000 accionistas... para terminar ahora decidiendo solo el accionista mayoritario. Por eso es tan importante que decida bien", advierte.







Lendoiro coloca a Escotet en el primer plano de la crítica, pese a haber nombrado a un nuevo órgano ejecutivo en el club. Responsabiliza al banquero del futuro que sobrevenga sobre el Deportivo. "Las manifestaciones públicas del señor Escotet dejan claro que asume todo el poder, apoyado en un consejo ejecutivo, que ejecutará sus órdenes, y sin, que se conozca hasta este momento, asesoramiento alguno de expertos en el sector, tan de moda en un “mando único” que se precie. Que acierte en la nominación se me antoja básico para el futuro del Deportivo", asegura.

Lamenta el ex presidente que no se le escuche y que su experiencia como gestor de fútbol profesional se desaproveche. En este nuevo artículo vuelve a postularse  como experto en la materia y con capacidad para poder emitir opiniones válidas y que pueden someterse a la evaluación del consejo. "En un artículo anterior le pedía a Abanca que nunca olvidase que “la propiedad sentimental” del club residía desde 1906 en la afición blanquiazul y recordaba a todos los accionistas que aceptásemos de buen grado que las decisiones de la SAD serían tomadas, como la legalidad le permite, por Juan Carlos Escotet". 







Lendoiro discute si la pérdida del capitalismo popular que logró será bueno para la pervivencia y futuro del club. 
"Es posible que nos pasemos toda la vida discutiendo si merecía la pena haber apostado por la tranquilidad económica para el Deportivo que suponía el acuerdo de Constantino Fernández con Abanca -que servía para tapar las prisas de la firma de un convenio imposible de cumplir con Hacienda- a cambio de perder la propiedad de 25.000 accionistas minoritarios que conformaban nuestro sin par “capitalismo popular”, que ya había sufrido un duro revés y había quedado muy deteriorado después de la interesada ampliación de capital de 2015".

Despide su comentario insistiendo en que su voz debe ser oida por Escotet. "Pero eso ya no tiene remedio. Me hubiese gustado comentar en persona éstas, y otras muchas cuestiones, con Juan Carlos Escotet -seguro que la charla sería muy enriquecedora para ambos- pero por extrañas razones, que uno no alcanza a comprender, eso no es posible, por lo que le deseo a él, y al Consejo, los mayores éxitos, porque sus éxitos serán los de todos los deportivistas, comenzando con una victoria en Ferrol que abra la puerta a la esperanza de finalizar la temporada celebrando el ascenso a LaLiga profesional, categoría que nunca debimos perder".







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