jueves, 22 de abril de 2021

Análisis 'El derbi' | Las dos caras del Atleti

El Atlético de Madrid logró un empate en el Bernabéu sacando a relucir sus dos versiones: 'La verticalidad' vs 'La firmeza defensiva'.


Análisis 'El derbi' | Las dos caras del Atleti
  • whatsapp
  • linkedin

El Atlético de Madrid se llevó un empate en su visita al Bernabéu en un duelo intenso y parejo. Al término de los 90 minutos la balanza quedó igualada, sobre ella no pesaban los goles pero sí el derroche táctico y emocional expuesto sobre el verde.

En la primera parte se vio a un Atleti vertiginoso. Un equipo incómodo con el que enfrentarse. Que no le importa el oponente para crear buen fútbol vertical, mover el balón con criterio y fluidez, y ser preciso en la ejecución. Que se divirtió jugando ante su máximo rival… pero no convirtió. Sólo le faltó que los de arriba definieran, y eso que Costa y Griezmann las tuvieron delante de Courtois, un viejo conocido que adivinó las intenciones de sus ex-compañeros. El Madrid, dolido tras su derrota en Sevilla, también lo intentó, dominó la posesión, buscó la potencia de Bale, pero el cuadro colchonero ejercería la presión necesaria para no dejar que los de Lopetegui se creciesen en demasía.

Dinamismo y orden en las botas de Lemar y Rodrigo

La falta de acierto de cara al gol reveló a un Costa lejos de mostrar su mejor versión. Sin embargo, no preocupa demasiado. Al Atleti se le ha sumado, a lo que ya tenía, potencia y serenidad en el centro del campo, dos adjetivos que se materializan en las botas de Lemar y Rodrigo. Y es que las nuevas incorporaciones, a pesar de tener que adaptarse todavía a la firme doctrina de Simeone, aportan dinamismo y orden. Y durante el primer tramo del derbi se vio reflejado. El francés desbordó, sorteó a sus rivales con eficacia y desbarajustó las líneas de los blancos. El ex del Villarreal, por su parte, equilibró el centro del campo con constantes robos de pelota. Como consecuencia de ello, impidió al Madrid penetrar con facilidad, obligándole a probar suerte con disparos lejanos de Bale y Modric.


LA CARA B: LA SÓLIDA DEFENSA

El segundo tiempo fue otro. La lectura tras el descanso saca a relucir la versión más rácana del equipo rojiblanco. El Atlético sufrió el desgaste de la primera mitad y dio un paso atrás dejando a su rival manejar los hilos a sus anchas. Simeone creyó oportuno sacar del terreno de juego a Lemar para dar entrada a Correa. La aportación ofensiva del conjunto disminuyó y se perdió el centro del campo. Thomas entró para remediarlo, aunque no resultó demasiado eficaz. Enfrente, Lopetegui le daba la oportunidad a Ceballos y Vinicius, ambos con ansia de morder.

El Real Madrid conquistó terreno e implantó su juego muy cerca del área rojiblanca. Por entonces apareció Oblak y sus paradas salvadoras, restándole protagonismo a las intervenciones de Courtois del primer asalto. Pero sería injusto reducir el choque a las actuaciones de los porteros, ya que las embestidas de los locales se aguantaron gracias, y sobre todo, a la cara B del Atlético de Madrid: La férrea defensa.

La faceta defensiva del equipo del Metropolitano provoca agonía para el aficionado colchonero. Cuanto menos se hable de ella, mejor. Pero cuando emerge es digna de los más halagadores elogios. Sobre ella se ha sustentado la filosofía de este equipo y lo ha llevado a dos finales de Champions. Quizás esta temporada se creía perdida dada la cantidad de goles encajados en los primeros partidos, pero contra el Real Madrid volvió a salir. Giménez y Godín representan por antonomasia el estilo defensivo del Atleti. Ese que hay que sacar para rascar puntos en minutos finales agónicos.

El conjunto blanco, impetuoso y decidido, no pudo lograr batir a la zaga colchonera. Los atléticos terminaron conformándose con el empate, teniendo la sensación de que este equipo, si no consigue anotar las ocasiones que tiene, termina recurriendo al plan B: Achicar balones con el cuchillo entre los dientes.

Autor

Juan Salinas

Te puede interesar