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En un debate intenso, Sánchez e Iglesias mostraron solidez frente a los nervios de Rivera y Casado

En un debate intenso, Sánchez e Iglesias mostraron solidez frente a los nervios de Rivera y Casado.

Por primera vez en la historia democrática de nuestro país, se han celebrado dos debates a 4 de forma consecutiva. El primero en RTVE y el segundo en las cadenas del grupo privado Atresmedia.

Las expectativas previas eran muy altas, y después de tener lugar dichos debates, se puede decir que esas expectativas tan elevadas se han cumplido. Es cierto que el formato del primer debate electoral en TVE, mucho más rígido que el del debate de Atresmedia, podía dificultar la viveza de las intervenciones, pero finalmente no fue así, y se pudo asistir a un debate bastante atractivo por parte de los cuatro candidatos a la presidencia del Gobierno.

DEBATE A 4 EN TVE

En el primer debate a 4, Albert Rivera, líder de Ciudadanos trató de llevar la iniciativa y para ello ejerció una presión dialéctica sobre Pedro Sánchez, el candidato del PSOE, que en varios momentos rozó sino superó determinados niveles de educación, para finalmente caer en una sobreactuación que le acabó perjudicando.

Con respecto al otro líder conservador, Pablo Casado del PP, estuvo en muchos momentos ausente de los principales ejes del debate que desarrollaban los otros tres candidatos, mostrando también en alguna ocasión elevadas dosis de sobreactuación y de una cascada de mentiras contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

SÁNCHEZ E IGLESIAS CRECIERON EN EL DEBATE

Tanto Pedro Sánchez del PSOE como Pablo Iglesias de Unidas Podemos, no solo fueron creciendo progresivamente en el debate, sino también demostraron su efectividad en el discurso, logrando ofrecer una imagen creíble para una futura conformación de un gobierno progresista en España.

SEGUNDO DEBATE EN ATRESMEDIA

En el segundo y último debate a 4 en las cadenas Antena 3 y La Sexta del grupo privado Atresmedia, el nivel de intensidad si cabe superó al primer debate, en donde vimos a un Pablo Casado más combativo con Albert Rivera, y en donde el líder naranja volvió a caer en excesivos niveles de sobreactuación.

Es probable que el ganador técnico del debate fuera Pablo Iglesias, pero Pedro Sánchez tampoco se quedó atrás, mostrando los dos un gran nivel de unión para confrontar los argumentos y las muchas mentiras de los líderes de las derechas, y al mismo tiempo ofrecer una imagen muy sólida, tanto en la calidad discursiva, como en la frescura de propuestas de ambos candidatos.

Además, Iglesias y Sánchez lograron con gran efectividad, frente a los nervios y la sobreactuación de los líderes conservadores, definir de manera muy concreta las propuestas y el proyecto de país, que tendrían si lograrán formar gobierno para los próximos 4 años.

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