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El silencio atronador en torno al rey emérito

El rey emérito Juan Carlos en una foto de archivo.

Las voces críticas contra la Monarquía siempre han arremetido contra la opacidad que muchas veces envuelve la Jefatura del Estado. Las noticias en torno a la vida privada de Felipe VI, doña Letizia o sus hijas siempre han sido a cuentagotas y por una filtración producida desde el propio Palacio de La Zarzuela. No obstante, el entorno de Don Juan Carlos de Borbón se mantiene al margen de cualquier información que pueda surgir en torno a su figura y solo afirman que el rey emérito “se encuentra bien”. Sin embargo, esta semana fue el propio exjefe del Estado quien confirmó que se encuentra “como un oso” ante la noticia de la periodista Pilar Eyre, que aseguraba que estaba en la UCI y con un estado de salud tan malo que Zarzuela estaba valorando en traer de nuevo a España al padre de Felipe VI.

Sin embargo, esta es de las pocas noticias que los españoles han podido tener sobre Don Juan Carlos desde que marchara, hace ya medio año, a Abu Dabi para no perjudicar más aún a la Corona por sus presuntas cuentas fraudulentas en paraísos fiscales. El 3 de agosto, Juan Carlos de Borbón ponía tierra de por medio y marchaba a tierras árabes para alejarse del foco mediático y, con él, cualquier intento de saber sobre su propia salud o su vida. El emérito aseguró a su hijo que volvería al país si la Justicia le reclamaba y, mientras tanto, también ha hecho varios amagos para regresar al país. Todos han resultado fallidos.

Con la marcha del exrey también se intentó que Felipe VI y doña Letizia cumplieran con sus obligaciones constitucionales sin grandes influencias por parte del monarca emérito. Muchos dicen que quien está haciendo más daño a la Corona es, precisamente, Juan Carlos de Borbón. En esta opacidad que reina muchas veces en torno a la familia de Don Felipe tampoco se sabe cómo él, el Rey, está viviendo esta situación. No se sabe si padre e hijo mantienen contacto y, en el caso de que así fuera, cómo y cuándo se produce. Tampoco se sabe si la Princesa Leonor, que en septiembre marchará a Gales para estudiar durante dos años el Bachillerato en uno de los mejores colegios del mundo, tiene un contacto, por mínimo que sea, con su abuelo y si dará tiempo a que se vean antes de que la Heredera marche a tierras británicas. 

Tampoco se sabe cuánto tiempo llevan sin hablarse Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia. La marcha del emérito ha confirmado un secreto a voces: que el matrimonio de los reyes eméritos era algo institucional pero no real. No se conoce una visita de la reina emérita a su esposo en Abu Dabi, pero tampoco se la espera. Es más: la noticia sería si este encuentro de produjera. No obstante, parece que el oscurantismo mediático en torno a la figura del exmonarca seguirá siendo una constante y parece también que los españoles tendrán que esperar para conocer nuevas noticias del que un día fuera la máxima autoridad del Estado. 

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