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China y Trump negocian para controlar a Corea del Norte

Soldados de Corea del Norte.

El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, discutieron las crecientes tensiones sobre el programa de armas nucleares de Corea del Norte. Xi instó a Trump a mostrar moderación a pesar de las señales de que Corea del Norte esté preparando una prueba nuclear.

La conversación telefónica se produjo después de que los dos líderes se hubiesen reunido en Florida, hubiesen tenido un seguimiento por teléfono, entrevistas y mensajes de Twitter en los que Trump presionó a Xi a hacer más para disuadir a Corea del Norte de realizar pruebas nucleares y de misiles adicionales.

En el último contacto, el tercero entre los dos líderes, Xi le dijo a Trump que China se oponía a cualquier prueba de Corea del Norte, pero también instó al presidente americano para que mostrara moderación, según un informe de la televisión china.

“China se opone firmemente a cualquier acción que contravenga las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, dijo Xi, según el informe, aludiendo evidentemente a una serie de decisiones del Consejo para castigar a Corea del Norte por sus programas nucleares y de misiles.

“Al mismo tiempo, se espera que todas las partes ejercen moderación y eviten hacer cosas que hagan escalar las tensiones en la península”, dijo Xi, refiriéndose a la Península Coreana. “Sólo si todos los lados están a la altura de sus responsabilidades y se reúnen desde ambos bandos, el problema nuclear en la península se puede resolver de la mejor y más rápida forma posible”.

Sus comentarios reflejan los crecientes temores chinos de que las tensiones entre Corea del Norte y Estados Unidos y sus aliados asiáticos pudieran derivar en un conflicto militar. Esa creciente brecha está situando a China en una posición difícil por su larga relación con Corea del Norte y sus esperanzas de mantener relaciones estables con Estados Unidos.

El domingo, las fuerzas de defensa japonesas comenzaron un simulacro conjunto con un grupo de lanzamiento de la Armada de los Estados Unidos con un portaaviones, el Carl Vinson, que había llegado al noreste de Asia en un despliegue de fuerza estadounidense.

Trump había dicho este mes que el Carl Vinson era parte de una “armada” de barcos de la Armada Americana que se acercarían a Corea del Norte como una advertencia contra las acciones provocativas. Resultó que el Carl Vinson no se dirigía a la península coreana, pero el portaaviones y los barcos de acompañamiento se han trasladado a la región, provocando las advertencias de un lanzamiento como represalia por parte de Corea del Norte.

El Ministerio de Defensa de Corea del Sur dijo el lunes que también está considerando la realización de simulacros conjuntos con el Carl Vinson y los barcos que lo acompañan, según fuentes cercanas.

Además de su conversación con Xi, Trump también habló con el primer ministro Shinzo Abe de Japón el lunes por la mañana en Tokio, según comunicaron a los periodistas. Abe le dijo al presidente que apoyaba firmemente la posición de Trump de que todas las opciones estaban “sobre la mesa”.

“El programa nuclear y de misiles de Corea del Norte es una amenaza extremadamente seria para la seguridad, no sólo en la comunidad internacional, sino también para nuestro país”, dijo Abe. “Vamos a seguir cooperando estrechamente y a mantener un alto nivel de alerta y vigilancia. Responderemos de forma eficaz”.

Sin embargo, Washington y los gobiernos aliados creen que el desarrollo de armas de Corea del Norte está cerca de conseguir lo necesario para golpear a Estados Unidos con un misil balístico de largo alcance. Y por eso, se han vuelto cada vez más impacientes con China para que presione a Corea del Norte.

Corea del Norte no realizó una prueba nuclear el 15 de abril, algo que algunos expertos esperaban, pero los trabajos se reanudaron aparentemente en el lugar de prueba atómica de Punggye-ri, dijeron los analistas que han evaluado imágenes satélites del lugar.

El gobierno chino ya ha aumentado la presión sobre Corea del Norte, que tradicionalmente depende de China para gran parte de su comercio, divisas y energía. En febrero, China suspendió oficialmente los envíos de carbón al país norcoreano, y un prominente periódico chino también planteó la posibilidad de terminar con los envíos de petróleo.

Sin embargo, Beijing también sostiene que Washington también debe hacer más para poner fin a la tensión con Pyongyang. Diplomáticos chinos han instado a Estados Unidos a suspender importantes ejercicios militares con Corea del Sur a cambio de que Corea del Norte suspenda las pruebas nucleares y de misiles.

El gobierno de Xi también se ha opuesto ferozmente a un sistema antimisiles llamado Thaad, que la administración Trump ha comenzado a instalar en Corea del Sur. China sostiene que el sistema también podría ser utilizado para espiar sus misiles.

Pero funcionarios de la Casa Blanca han dicho que Corea del Norte debe demostrar que desmantela sus programas nucleares y de misiles de verdad, antes de comenzar nuevas negociaciones.

En su última llamada, Xi le dijo a Trump que quería trabajar con los Estados Unidos. “Las circunstancias internacionales están cambiando rápidamente y es extremadamente necesario que China y Estados Unidos mantengan estrechos contactos e intercambien rápidamente opiniones sobre los principales problemas”, dijo Xi.

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