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Las heroínas de cómic que llegaron al cine antes que Wonder Woman

Helen Slater como Supergirl en la película de 1984.

El estreno de Wonder Woman y la manera en que buena parte de la crítica la ha recibido, como la primera gran película basada en un cómic protagonizada por una mujer, nos obliga a echar la vista atrás y comprobar que hay precedentes. No demasiado ilustres, pero precedentes al fin y al cabo. La pesada losa del fracaso ha sido una carga sobre este tipo de películas, pero la historia tendrá que hablar de ellas como precursoras de la película protagonizada por la amazona más famosa del mundo de las viñetas, en la que Gal Gadot se convierte en la imagen definitiva del personaje, con permiso por supuesto de la televisiva Lynda Carter, y con la que Patty Jenkins abre la vía para que en el futuro veamos más de Wonder Woman y, por supuesto de otras heroínas de cómic.

Si nos ceñimos al cómic de superhéroes, la pionera sin ninguna duda es Supergirl. La prima de Superman tendría que haber aparecido en la tercera película protagonizada por Christopher Reeve, pero esa posibilidad se descartó durante la escritura del guion y se dejó a la heroína para una película independiente. Jeannot Szwarc dirigió la película en 1984 con Helen Slater como una sensacional elección para el papel protagonista. La película, que contó con Faye Dunaway como villana y con Peter O’Toole como mentor de Kara Zor-El, nombre kryptoniano de Supergirl, fue un completo fracaso en taquilla y recibió críticas muy duras y en buena medida merecidas. Solo la propia Slater, el aspecto de Supergirl y la música de Jerry Goldsmith podían salvarse de la quema.

Unos meses antes del estreno de Supergirl los cines americanos vieron el estreno de Sheena. No todo el mundo sabe que el personaje nació en el cómic en 1937 y, de hecho, fue la primera heroína en contar con una cabecera con su nombre. Tanya Roberts le dio vida con el mismo nivel de belleza que de inexpresividad en la película que dirigió John Guillermin. Un año más tarde, en 1985, fue Red Sonja la que contó con su propio filme, aunque los traductores en España tuvieran la ocurrencia de estrenarla con el título de El guerrero rojo. Red Sonja, aunque basada en dos personajes de Robert E. Howard, debutó en los cómics de Conan en 1973. Poniendo más ropa sobre el cuerpo de Brigitte Nielsen y eliminando el carismático bikini metálico, la cinta de Richard Fleischer no pasa de simpática.

Ni DC ni Marvel estuvieron muy afortunadas a la hora de aportar ejemplos más actuales al panteón de superhéroinas de cine. Warner y DC desaprovecharon el brutal carisma de Michelle Pffeifer como la Catwoman de Batman vuelve y no se atrevieron a hacer una película con ella como protagonista. Catwoman no llegó hasta 2004, ya con el rostro y el cuerpo de Hale Berry embutido en un algo risible e imposible traje de cuero rasgado y dándole a Pitof la opción de dirigir una historia francamente mala en la que la felina heroína se enfrentaba a la malvada directora de una empresa de cosméticos, tal cual, interpretada por Sharon Stone. Salvo la sensual forma de caminar de la actriz protagonista, es difícil encontrar algo rescatable en una cinta horrenda.

Lo curioso es que Catwoman es, con diferencia, la película de cómic protagonizada por una mujer que más dinero ha recaudado. Sin muchos alardes, porque apenas alcanzó los 82,1 millones de dólares en todo el mundo, cantidad que no llegó a cubrir sus 100 millones de presupuestos. Marvel, efectivamente, tampoco estuvo a la altura un año después, en 2005, con Elektra. El personaje, interpretado por Jennifer Garner, tuvo un papel destacado en la olvidable Daredevil, y eso le permitió contar con su propia película. Pero Rob Bowman no supo encontrar el tono adecuado para la película y Elektra, aunque contará con un traje de un rojo más cercano al del cómic, no era más que una versión muy blanda de la asesina de las viñetas.

Puestos a encontrar otros precedentes femeninos de cómic en el cine se puede citar también a Tank Girl, personaje nacido en 1988 y que tuvo su película en 1995. Su relación con Wonder Woman va más allá de contar con una protagonista femenina, pues también es la primera película de esta categoría en contar con una directora, Rachel Talalay. Eso no bastó para que la película, protagonizada por Lori Petty, pasara de la simple curiosidad. En 1996, Barb Wire mando a las heroínas de cómic a las cotas más bajas. La cinta, dirigida por David Hogan y protagonizada por Pamela Anderson, es una de las peores películas basadas en personajes de las viñetas que se hayan visto nunca.

Rebuscando en las TV movies de los años 90, hay otros dos títulos que se pueden recordar. Primero, la deleznable Vampirella, dirigida en 1996 por Jim Wynorski con una Talisa Soto inexpresiva y un disfraz que corta de raíz toda la sensación erótica que tenía el personaje en las viñetas. Y después, Witchblade, dirigda por Ralph Hemecker en el año 2000 con Yancy Butler dando vida a la protagonista, la policía Sara Pezzini. Esta cinta funcionó tan bien que dio lugar a una serie de televisión que contó con dos temporadas.

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