SUCESOS | DECLARA EN MADRID CÉSAR R., EL QUE SE HACÍA LLAMAR EL REY DEL CACHOPO

Deudas, mentiras, falsa identidad y parte de un cadáver dentro de una maleta

Por EDURNE GARCÍA ORDÓÑEZ. 20/11/2018

Estaba desaparecido desde julio, cuando se llevó el dinero de sus cuentas, robó una nueva identidad y se ocultó en Zaragoza, donde trabajaba de cocinero hasta que le han detenido.

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Rey del cachopo

César Román Viruete, desaparecido el 30 de julio.

Las historias de César R., quien hace más de un lustro decidió auto coronarse como Rey del Cachopo, una especialidad culinaria de Asturias, que sus cocineros miman tal que fuera una joya y que consiste en dos filetes de ternera rellenos de jamón, queso, cecina, setas… Un plato delicioso cuando se hace como lo saben hacer los asturianos; y que este César ha humillado y ofendido en los 5 restaurantes que regentaba en Madrid.

De currículo

Su currículo es tan extenso como descabezado. Ha estado en partidos políticos de tendencia ultraderechista e incluso fundó el suyo propio, del que curiosamente fue expulsado. En el ámbito lectivo surgen tantas dudas como posibles mentiras. Cursó estudios primarios a los 22 años, en un IES madrileño, del que le echaron por sus actividades rebeldes, revolucionarias y conflictivas.

Saco de deudas

Se casó y tiene una hija menor, con la que hace años se convirtió en ex mujer, a la que le donó un saco de deudas que han asfixiado a la familia, al frente de un restaurante que se hizo público, cuando ella pidió la ayuda de Alberto Chicope y su programa televisivo, para impulsar un negocio ruinoso por proa y popa.

Embustes

Mientras ellas dos trataban de sobrevivir a los acreedores y al trabajo del día a día, él, el que se llama rey, dejaba una riestra de impagos a proveedores, a los que anunciaba que no iba a pagar. Insólito; pero más aún que en los últimos meses salía con una de sus empleadas, Heidi, a la que seducía con su labia harta de embustes.

En julio

Así, palo aquí y palo allí, hasta llegar al tórrido julio en el que vacía sus cuentas bancarias y desaparece. La hermana de César se da cuenta de que hace semanas que no tiene noticias de él y pone en alerta a la familia. Nada; nada saben de este hombre de 45 años, adscrito al timo casi de rango profesional.

Hallazgo en agosto

Era el 30 de julio, cuando saltan las alertas. Nada comparable con lo que estaba por llegar. El 13 de agosto, los vecinos del madrileño barrio de Usera, avisan a los Bomberos por un incendio dentro de una nave. La nave la había alquilado César hacía semanas, con la intención de ampliar sus empresas y convertirla en el centro de elaboración de cachopos hechos con la carne más baratera y provistos de saber qué jamón.

La maleta

A pesar de que los Bomberos han visto de todo, la sorpresa fue mayúscula cuando, en las tareas de extinción del fuego y limpieza, hallan una maleta y dentro el torso de un cadáver que alguien ha desmembrado, para ocultar y retrasar su identificación. El análisis de los restos encontrados confirma que se trata de una mujer. Los investigadores tiran de las denuncias por desaparición, pero no va a ser hasta finales de septiembre, cuando obtengan más datos.

Móvil apagado

Un par de semanas antes del fuego y del macabro descubrimiento, César ha apagado su móvil y ha desaparecido. La ausencia de Heidi Paz B., nacida en Honduras hace 25 años, no llama la atención, porque con la huida del rey, los restaurantes se cierran, los empleados van al paro y los que esperaban cobrar algo, pierden tal deseo. En paralelo, la familia de la joven no denuncia su ausencia, en la creencia de que ha cambia de móvil, trabajo o ciudad, y ya establecerá contacto.

ADN

Pero la policía se pone en contacto con ellos, al seguir el rastro de la última relación sentimental de César: Heidi, quien no aparece; lo que les lleva a pedirles una prueba de ADN, que se entrega y coteja con el ADN del torso en la maleta. Efectivamente: se trata de Heidi, probablemente asesinada a finales de julio.
Los 100 días

Cuando el conjunto de la información trasciende a los medios informativos, César lleva más de 100 días en Zaragoza. Ha usurpado una identidad, ha abierto un par de cuentas bancarias, le han contratado en un restaurante de la ciudad de cocinero, sin que nadie sospeche que José Rafael es, en realidad, César R., quien se ha rapado la cabeza y dejado abundante barba. Vive alejado de las sospechas, hasta que le detienen el 15 de noviembre.

Zaragoza-Madrid

De calabozos a la prisión de Zuera y de ahí, hoy 20, a declarar ante el juez, en Madrid, acompañado de su abogado al que, parece, le ha dicho que es inocente de la acusación que asesinato que pesa sobre él. ¿Qué lo pudo propiciar? Los agentes que llevan el caso han descubierto llamadas de César a Heide en el que el rey la amenazaba, casi con seguridad por una supuesta infidelidad. Ya se sabrá.

Ante el juez

Lo que hoy compete es saber qué le ha dicho a su señoría o si ha optado por el silencio, como la ley le ampara. La investigación continúa, para dar con los restos mortales de Heidi: la cabeza, brazos y piernas cortadas del cuerpo y ocultas en distintos lugares, tal vez, de Madrid.

Registros

¿Qué llevaba César en la maleta con la que viajó en taxi hasta la nave a finales de julio? El conductor dice que era una valija muy pesada, lo que llamó su atención; entonces ¿dónde fue asesinada y desmembrada Heidi? Los registros domiciliarios de su vivienda, locales y última residencia en Zaragoza, donde compartía piso, incluso después de haber sacado 100.000 euros  antes de hacer un mutis por el foro.

Indicios

Y, ¿por qué no ha cruzado las fronteras nacionales, para ocultarse en algún país con mayor dificultad de identificarle y extraditarle, bajo falsa identidad? César insiste en el “soy inocente” ante las instancia y su abogado defensor, a la vez que en las diligencias se suman indicios racionales de criminalidad.




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