contador web

SUCESOS | SE NIEGAN A DECLARAR EN COMISARÍA Y ANTE EL JUEZ

A prisión la pareja acusada de matar al marido de ella en un aparcamiento de Alicante

Por EDURNE G. ORDÓÑEZ. 24/08/2018

El show que Conchita montó ayer a la entrada de los juzgados de Alicante, no le ha evitado entrar en la cárcel de Fontcalent, junto a Paco, el otro implicado en el crimen.

  • Entrada en volandas de Conchi en los juzgados (foto El País).
    Entrada en volandas de Conchi en los juzgados (foto El País).
  • Conchi y José Luis (foto: Atlas).
    Conchi y José Luis (foto: Atlas).
asesinato
jubilado
Albufereta
marido
cuidador

Vaya culebrón. La entrada, ayer, de M. Concepción M.V, de 45 años, Conchita para los amigos, no tuvo desperdicio. Era trasladada en un coche patrulla desde la Comisaría de la Policía Nacional de Alicante, a los juzgados, cuando las cámaras de los periodistas le recordaron que tiene una lesión que le impide caminar y necesita una silla de ruedas.

Se negó a poner los pies en el suelo y cruzar el umbral hasta la sala, y obligó a los agentes a que la entraran en volandas, vestida con un pijama azul, que delataba que sus rojas están en los laboratorios para sacarles el ADN, centímetro a centímetro. También llegó Francisco, de 58 años, Paco para los amigos, con el mismo modelo de pijama, por la misma razón; pero él, se bajó del vehículo policial y anduvo hasta llegar delante del juez.

Un magistrado, el del juzgado de Instrucción nº 8, ante el que los comparecientes se negaron a declarar. No están por la labor de soltar palabra, como ya anticiparon en las 48 horas que estuvieron en los calabozos de la comisaría alicantina, tras ser arrestados.

Han pasado tres días del suceso, ocurrido en la noche del lunes, 20, cuando Conchi y Paco se reúnen con el marido de Conchi, José Luis, de 69 años, en los aparcamientos de la playa de Albufereta. Allí Paco y Conchi han llegado en la furgoneta de ella, con gorra y vestimenta de color negro, y guantes de látex. José Luis lo hace por sus propios medios. La cita, convocada por ella, es una invitación a una cena romántica, de ella con José Luis, en un restaurante de la zona playera.

Lejos de encender velas, parece que Paco agarra a José Luis y le ataca con un destornillador u objeto punzante. En el fragor del ataque, parece ser, Conchi en pie, agarra a su marido en un gesto que podría ser de ayuda a la acción de Paco, quien cae al suelo con 12 heridas repartidas en el cuello y el pecho.

Esta escena la presencia una policía nacional que pasea por un acantilado próximo, cuando son sobre las 22:00h. La policía fuera de servicio, insta al trío a que cese la agresión a la vez que alerta a sus compañeros para que se personen. Antes de que lleguen las patrullas, la agente ha llegado al aparcamiento y trata de detener a Conchi y a Paco, mientras José Luis permanece en el asfalto.

En minutos se detiene a esta pareja y se asiste al herido, que sangra abundantemente, pero nada se puede hacer por salvarle la vida. Junto a la furgoneta de Conchi está la silla de ruedas, que en esos momentos no ha necesitado usar.

El cadáver de José Luis va al Anatómico Forense y Conchi y Paco, a la comisaría. Ahora comienzan unas diligencias policiales que han atrapado la atención de muchos ciudadanos y que, a buen seguro, la mantendrá a tenor de los datos que se revelan día a día.

La historia de Conchi, natural de Onil, apunta a ser poco convencional. A sus 45 años ha estado casada 4 veces. La primera de jovencita: un matrimonito del que, parece ser, tiene 2 hijos ya mayores de 20 años. La segunda boda, aproximadamente en 2000, es con Carlos; un señor que ofreció amplios detalles de su convivencia, ayer en Antena 3. Contó que vivieron juntos, en dos periodos de tiempo: casados, separados y divorciados, durante 12 años. Y contó que durante ese tiempo él puso su piso a nombre de ella y ella se quedó con el piso; también se hizo un seguro de vida por 500.000 euros, para que Conchi, en el peor de los casos, no pasara penurias.

La pareja termina como el rosario de la aurora y, en 2012, emprenden caminos separados. Ella contrae matrimonio, poco después, con un señor que muere de forma violenta, en febrero de 2016. Su tercer marido estaba en Ibi, cuando en una disputa con un hermano, éste le agrade con un cuchillo y le degüella. El autor del homicidio cumple 10 años de condena.

Conchi se va a vivir a Sax, donde se empadrona, según la información del alcalde de este municipio, en agosto de 2016, tras alquilar una vivienda en la que distintos testimonios dicen que convivía con Paco. En algún momento de esta sucesión de acontecimientos (ya nos enteraremos), Conchi sufre un accidente de tráfico, que le produce lesiones que le llevan a tener que utilizar una silla de ruedas. La indemnización del seguro, apuntan, ronda los 200.000 euros.

Unas voces señalan que Conchi se refiere a Paco como su cuidador, por su incapacidad; y, otras, que son pareja e incluso tenían planes de boda. Lo cierto es que Conchi conoce a José Luis, un camionero jubilado de 69 años, que vive en su piso de Santa Pola de manera modesta, como cualquier jubilado. A él no se le conocen, por el momento, otros bienes; pero de él, ha trascendido que tiene antecedentes penales, por distintos delitos que podrían estar en el ámbito de las pequeñas estafas.

Conchi y José Luis se casan el 4 de agosto, en el juzgado de Sax, en una ceremonia sencilla a la que acuden una docena de personas. A la pareja se la ve animada después del enlace, e incluso ella, al despedirse se sube al coche sin necesitar la silla de ruedas. Al casamiento acude Paco. Tras firmar el compromiso matrimonial, José Luis se va a su casa y Conchi y Paco, a la suya.

Hasta el lunes, 20; 16 días después de la boda, no hay convivencia marital; los cónyuges se ven poco: ¿por qué? Pues aquí está el meollo del asunto, que tiene que ver con el dinero de unos y otros. Si ella le convenció de que se casaran, para que en caso de que Paco muriera, él como marido y tutor impidiera que se la anulara legalmente, dado que ha tenido algunos problemas de salud; si ha tenido que ver con la indemnización del seguro o con el piso del fallecido, son incógnitas que están próximas a tener respuesta.

Parece que entre los 3 había un pacto, posiblemente urdido entre Conchi y Paco, en el que necesitaban a una tercera persona: José Luis. Un pacto que duró poco. Los hechos hacen sospechar que habían planeado dar muerte a su último marido días antes, dada la preparación de cómo llevar a cabo el asesinato: vestimenta, lugar, hora, guantes; y manta y cinta adhesiva en la furgoneta con la que Conchi y Paco llegan a Albufereta.

En breve se conocerá la alianza que tramaron, y que se cierra con un matrimonio y un crimen. Está claro que 3, son multitud.

NOTICIAS AL ALZA ...

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información X Cerrar